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Psique/Sexualidad/Pareja
Aceptar las diferencias
04/03/2011

5 estrategias para enfrentar los conflictos

"Mientras haya vida habrá conflictos, y te aseguro que no es nada conflictivo relacionarte con ellos", recomienda Fabiana Andrea Mendez. En esta nota, la especialista ofrece herramientas para analizar el concepto y presenta una herramienta muy sencilla: el mapa del conflicto. Además, ofrece cinco estrategias posibles para enfrentarlo.

Además, unas cuantas preguntas ordenadoras para intervenir en los conflictos como una oportunidad.
Los conflictos forman parte de la vida humana. Aunque muchas veces es costoso aceptar esta situación como natural o normal, debemos saber que los humanos son seres de relaciones en las que siempre existirán diferencias. Cada uno es diferente y justamente a partir de esas diferencias, las sociedades crecen y buscan acuerdos o consensos para vivir pacíficamente.

Derribando creencias
Lo negativo no es el conflicto, lo negativo son "las creencias" que tenemos sobre él.  Cuestionar las creencias es el punto de partida para pensar al conflicto como oportunidad.
El conflicto surge cuando entran en contraposición los objetivos, metas o métodos de dos o más personas o sobre un mismo hecho.
La definición tradicional que nos da la Real Academia Española, y que sólo muestra "el medio vaso vacío", que es recomendable descartar: "Combate, lucha, pelea. / Enfrentamiento armado. / Apuro, situación desgraciada y de difícil salida. / Problema, cuestión, materia de discusión. / Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo, capaces de generar angustia y trastornos neuróticos. / Momento en que la batalla es más dura y violenta".

Sin embargo, revisando su definición en la bibliografía especializada, el conflicto surge cuando entran en contraposición los objetivos, metas o métodos de dos o más personas o sobre un mismo hecho.
Desde esta mirada, el conflicto es necesario porque nos hace crecer, nos hace razonar, nos hace argumentar y buscar razonamientos del por qué, permitiéndonos abrir espacios para la convivencia y facilitando el aprendizaje de todos los involucrados en él, porque posibilita el reconocimiento del otro, facilita el intercambio de ideas, opiniones y la participación de los involucrados.

Herramienta: Mapa conceptual
El objetivo de un mapa conceptual es representar relaciones entre conceptos en forma de proposiciones.
Si al centro ubicamos la palabra conflicto, hay tres elementos esenciales que se relacionan y afectan recíprocamente, las personas, los procesos y los problemas.

Estos tres elementos, son conocidos también como las tres "P" del conflicto, elementos necesarios de identificar para gestionar y buscar soluciones a los conflictos interpersonales.
Las personas: Los seres humanos concretos, sus percepciones, ideas, prejuicios, emociones, afectos, deseos, necesidades, intereses, habilidades, ideologías y valores.
El proceso: El desarrollo o historia del conflicto, los procesos de comunicación, el lenguaje y las condiciones de las partes.

El objetivo de un mapa conceptual es representar relaciones entre conceptos en forma de proposiciones. Los problemas: Son las necesidades e intereses de cada parte, las posiciones ya tomadas, las diferencias de fondo, forma y procedimiento; la predisposición a la construcción de un acuerdo.
Construir este mapa y utilizarlo positivamente nos permitirá cambiar viejos paradigmas con relación a los conflictos y nos ofrecerá la oportunidad de conocernos y reconocernos en situaciones conflictivas.

Preguntas adicionales
Si de "conocimiento" se habla, hay algunas preguntas adicionales que te permitirán acercarte a un conflicto particular. Porque el obstáculo no es el conflicto, sino como reaccionamos frente a él.
¿En qué consiste el problema?
¿Quiero realmente lo que digo que quiero?
¿Qué es en el fondo lo que genera tensión?
¿Qué gano y qué pierdo sosteniendo mi punto de vista?
¿Cómo hago para generar un plan B?
¿Qué hice para llegar hasta este conflicto?
¿Hay algo que el otro ve y yo no?
¿Puedo probar pedir de otra forma?
¿Qué es lo básico que necesito incluir en el acuerdo?
¿Qué aprendí sobre mí y sobre el otro, a raíz de este problema?
Respondernos estás preguntas y formularnos muchas otras nos permitirán reconocer creencias irracionales o infantiles, que nos están condicionando, impidiéndonos amigarnos con el conflicto y pensarlo como una oportunidad de aprendizaje.

Elementos
Partiendo de las creencias que cada uno e tiene acerca del conflicto y de otros elementos como la historia entre las partes, las diferencias de poder entre ellas, la importancia concedida a las consecuencias, los rasgos personales de los participantes, las habilidades inherentes a las partes y las actitudes manifestadas, las personas dan diversas respuestas a la situación conflictiva. Thomas y Kilmann (1974) plantearon cinco estilos de respuesta en este sentido: Competitividad - Colaboración - Compromiso - Evitación - Acomodación

Cada una de ellas, describe la conducta de una persona a lo largo de dos dimensiones:
  Asertividad: El grado en que el individuo trata de satisfacer sus necesidades e intereses. (Se asocia al resultado esperado)
  Cooperatividad: El grado en que un individuo intenta satisfacer los intereses  y necesidades de otras personas. (Se asocia al cuidado de la relación)

Estrategias para la resolución de conflictos
Todos estos elementos pueden ser útiles en determinadas situaciones, o impedir su resolución en otras. Son elementos de análisis. Recordemos que, al pensar en estrategias, debemos priorizar la Flexibilidad, pues nos permitirá utilizarlas a todas las estrategias y encontrar un estilo personal para hacerlo.

Consejos para el reconocimiento de un conflicto
a) Exprese su visión acerca del conflicto.
b) Tenga en cuenta que se debe enfocar en un problema, no en una persona en particular.
c) Reconozca las ventajas de resolver el conflicto.
d) Reconozca la participación de las diferentes partes en el conflicto.
e) Tenga en cuenta que existen diferencias individuales en cada una de las partes que hacen ver los hechos de manera diferente.
Consejos para entender la posición del otro
a) Permita que la otra persona exponga su punto de vista.
b) Dígale a la otra persona, en sus propias palabras, lo que entendió.
c) Asegúrese que lo que entendió era lo que la otra persona quería expresar.
d) Determine si el problema es real, o si hubo un malentendido. e) Analice el problema teniendo en cuenta los diferentes intereses de las partes.

Al discutir el problema y las posibles soluciones
a) Haga una lluvia de ideas sobre las posibles soluciones al problema.
b) Evalúe las consecuencias reales de cada una de las posibles soluciones para cada una de las partes involucradas.
c) Trate de clasificar cada solución de acuerdo a las diferentes consecuencias.
d) Tenga en cuenta el punto de vista del otro sobre cada una de las posibles soluciones.
e) Califique las diferentes alternativas, de acuerdo a las consecuencias positivas y negativas.
Al elegir la solución
a) Determine, conjuntamente con la otra parte, cuál es la solución más conveniente para los dos.
b) Asegúrese que ambas partes se sientan satisfechas con la solución.
c) Establezca un plan conjunto entre las partes para llevar a cabo la solución escogida, estableciendo derechos y deberes de cada una.
d) Evalúe la real ejecución del plan establecido y las consecuencias que ha tenido el llevar a cabo la solución elegida.

Habilidades básicas
A modo de cierre vale recordarles que, más allá de conocer las técnicas de Resolución de conflictos, es necesario entrenar habilidades básicas (autoconocimiento, autocontrol, flexibilidad, comunicación y negociación), que forman parte de nuestras capacidades emocionales, y por lo tanto pueden entrenarse en cuanto tomes la decisión hacerlo.

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Fuente: Fabiana Andrea Mendez para Encontradores
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